miércoles, octubre 26, 2005

Muñeco

Ojo que ando mal aconsejado.

Esos ojos de muñeco no sirven
para describir el mundo que hay detras de ti,
deberé llegar almidonada.
Esas nalgas que a mis ojos se rinden,
buscan persuadirme entre el atajo embriagador,
ojo que ando mal aconsejado.

Aunque me acorralen como a un perdedor
y no haya camino que pueda seguir,
no temo al destino porque estoy apurado.

Aunque me acorralen como a un perdedor
y no haya camino que pueda seguir,
no temo al destino porque estoy apurado.

Aunque me acorralen como a un perdedor
y no haya camino que pueda seguir,
no temo al destino porque estoy apurado.

Aunque me acorralen como a un perdedor
y no haya camino que pueda seguir,
no temo al destino porque estoy apurado.